viernes 9 de julio de 2010

La Corte Celestial.


Paul Cox 20 de febrero de 2006
Existe una gran cantidad de testimonios recientes de profetas que participaron en una serie de concilios ante el Señor, aunque realmente entraron en la Corte en los lugares celestiales. Este es un concepto nuevo para muchos, si no para la mayoría de nosotros. Pero la Biblia dice que estamos sentados con Cristo en lugares celestiales (Efesios 2:6) y hay una multitud de pasajes que hablan de tales concilios. También existe evidencia en las Escrituras que el Señor está interesado en oír nuestras quejas.  
 
En el 2005 estaba hablando en una Iglesia en Hawaii. Así de maravilloso como era estar en ese lugar bonito, personalmente tenía un problema: no tenía un mensaje. De repente, comprendí que estaba discerniendo cada ser espiritual que el Señor me había enseñado a reconocer en los últimos 10 años: ángeles, serafines, querubines, ancianos, poderes y fuerzas espirituales, todos ellos estaban allí. Entonces comprendí lo que se suponía debía hacer: era tiempo de ir hacia un nuevo nivel. Era la primera vez que participábamos en una corte celestial con un gran número de personas presentes. Echemos una mirada al fundamento Bíblico para tal acción:  
 
"Dios temible en la gran congregación de los santos, y formidable sobre todos cuantos están alrededor de él" (Salmos 89:7). Me enseñaron a ver hacia el futuro en tiempo y espacio, "en el cielo y más allá". Pero no es para "más adelante", es ahora. Mientras no tengamos un conocimiento total de los lugares celestiales, no se nos permitirá acceder a ellos.  
 
"Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte" (Isaías 14:13). Claro que está hablando sobre Lucifer, pero note que existe un monte del testimonio donde congregarse.
 
Veamos Daniel 7:7-10. Daniel está estrechamente presente en una corte celestial. Pudimos discernir este arroyo en la realidad (como el de Daniel) cuando se presentó en algunas de nuestras reuniones como un río ardiente. 
 
Entonces Micaías dijo, "Oye, pues, palabra de Jehová: Yo vi a Jehová sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto a él, a su derecha y a su izquierda. Y Jehová dijo: ¿Quién inducirá a Acab, para que suba y caiga en Ramot de Galaad? Y uno decía de una manera, y otro decía de otra. Y salió un espíritu y se puso delante de Jehová, y dijo: Yo le induciré. Y Jehová le dijo: ¿De qué manera? El dijo: Yo saldré, y seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas. Y él dijo: Le inducirás, y aun lo conseguirás; ve, pues, y hazlo así" (1 Reyes 22:19-22). 
 
Es importante entender esto, el Señor sostiene la corte, pero hay seres justos e injustos que están presentes. Esto es difícil de comprender: el Rey del universo está en una reunión haciendo una pregunta y esperando una respuesta. Aun tan extraño como eso es la presencia de un espíritu injusto que está de acuerdo en hacer lo que Dios dice que necesita que se haga. Note que dice que uno y otro habló, eso habla de una discusión. Esto es lo asombroso: el Señor está interesado en lo que pensamos.  
 
En Apocalipsis 20:4 se establecen los tronos, se hacen juicios y nos dice que vamos a juzgar a los ángeles.
 
Según los Salmos 82-83:9, 17, 18, tenemos una petición ante Dios por justicia contra Sus enemigos. 
 
"Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás" (Job 1:6)  
 
Esta es una descripción perfecta del Rey sosteniendo la Corte. 
 
Preste atención a las palabras en los Salmos 1:1-3 y 5, el hombre puede escoger el concilio del impío o deleitarse en el Señor y ser como un árbol plantado junto a ríos de agua. También existe una congregación justa y allí el impío no es bienvenido. 
 
Como dice en Génesis 18:25, el Señor es nuestro juez.
 
Dios está interesado en nuestras quejas  
Creo que estamos ingresando a una posición donde tenemos el derecho de estar de pie ante Él y en la sangre de Jesús, declarar que es tiempo de detener el ataque en contra nuestra. Debemos declarar que el enemigo no tiene ningún derecho debido a la obra que Cristo hizo en la cruz. En el libro de Josué, el Señor dice, "no te descorazones," pero sucumbimos a menudo ante el desaliento. Seamos honestos, aunque no necesariamente seamos así en la Iglesia. Tenemos quejas, aunque no de enojo o frustración hacia el Señor, sino quejas dirigidas a Dios contra el enemigo, respecto a cosas que sucedieron en nuestras vidas y contradicen lo que la Palabra dice que debería ser. Simplemente mire a Job, ciertamente derramó sus quejas ante Dios (Job 10).   
 
También existen muchas quejas registradas en los Salmos: Salmo 55:1-8, Salmo 64:1-6, Salmo 142:1-3. 
 
Debe haber una conexión entre nuestra vida cristiana y nuestra realidad  
Una y otra vez, la evidencia Bíblica confirma nuestra necesidad de tratar honestamente con nuestras quejas. ¿Por qué? Porque no podemos marchar como un ejército descorazonado sobre las cosas que aún no sucedieron en nuestras vidas. Debe haber una conexión entre nuestra vida cristiana y nuestra realidad. Permítame decirlo una vez más, debe haber una conexión entre nuestra vida cristiana y nuestra realidad. Demasiado a menudo nuestra realidad es que estamos deprimidos, somos infelices, estamos en problemas financieros, nuestros matrimonios no andan bien, nuestros hijos están descarriados, no podemos llevarnos bien con nuestros abuelos, no nos gustan nuestros parientes y muchas cosas más. Entonces venimos a la Iglesia donde cantamos, sonreímos y parecemos buenos. Digamos la verdad, eso está bien. Las buenas noticias son que Dios no está sorprendido acerca de todo esto. Pienso que nos dice, "¿Por qué no has venido a quejarte contra Mí? ¿El Rey del Universo no hará lo correcto?" 
 
Hacia finales del 2005, durante la última sesión de la conferencia Soltando a los Guerreros, en Ontario, CA, el Señor nos llevó a participar en una Corte Celestial una vez más. Todos los seres espirituales llegaron a nuestra reunión y el Señor nos llevó como un grupo a los lugares celestiales. Lo siguiente es un resumen de lo que sucedió: 
 
Desde que nos sentamos en los lugares celestiales, llamamos a 12 individuos (un número apostólico) a sentarse como miembros del concilio en un semicírculo.  

Mis palabras a la congregación fueron, "Sean honestos. Piensen sobre sus vidas personales, sus matrimonios, sus familias, su salud y sus finanzas. Si hay alguna queja contra el enemigo que les gustaría traer ante el Señor, me gustaría que se pongan de pie. Amigos, esta es la Iglesia. Ahora hay una indignación justa que crece dentro de mí en contra del enemigo. Y vamos a traer esto ante el Señor. Pero vean, Él ya lo sabe, pero quiere que nos involucremos. No estamos esperando simplemente aquí el día de nuestra muerte, no estamos esperando nuestra muerte. Tenemos algo que hacer y necesitamos tratar estos asuntos. Es tiempo de tomar una posición y decir: ¡ya basta! Suficiente es suficiente".  
 
Entonces oré: "Señor, te pedimos ahora mismo que convoques al concilio como Rey de reyes y como nuestro Juez. Señor, por la Fe ascendemos a los lugares celestiales donde estamos sentados y Señor, te pido ahora que des comienzo a la reunión.  
 
Padre, ahora mismo vengo aquí con Tus hijos. Estos son los que redimiste por la Sangre de Tu Hijo. Estos son los que amas y predestinaste desde el principio de los tiempos a ser parte de la novia de Tu Hijo. Y Señor, ellos no lo están haciendo bien. El enemigo vino y los asaltó, molestó, sacudió, robó, asesinó, arruinó, descorazonó, deprimió, trajo locura y desesperación, miedo y temor, enojo y rabia sobre estos, Tus hijos.  
 
Y Señor, emitimos esta queja contra el enemigo. Decimos Señor que ya es tiempo, según nuestra opinión es suficiente. Señor, queremos ser guerreros que el mundo vea y perciba como victoriosos. Señor, Tu Palabra dice que debido a las bendiciones que vendrán sobre Tu pueblo, el mundo sabrá que pertenecemos a Ti. Ahora Señor, esto no está sucediendo. Ahora Señor, hemos preparado un concilio con quienes están viviendo ahora. Y Señor, solo te pedimos que les hables y les reveles Tus caminos, Tu palabra.  
 
"Señor, ¿qué nos dirías en este tiempo?"  
 
Continuo, "ahora sucedió algo muy interesante. El Señor convocó a todo el mal que contendió en contra nuestro y ahora está presente en la sala. Están de pie y no se sienten felices por estar allí. Están muy inquietos y agitados, pero tuvieron que venir. Señor, trataremos con toda la línea generacional de cada persona aquí presente, así que Señor, creemos que emitiste un decreto para que asistieran. Así Señor, si algunos se negaron a venir.... Ok, ahora hay otros más que llegaron, están siendo convocados y están entrando por hordas, todos aquellos que nos oprimieron.... hay mucha agitación ahora en los lugares celestiales. Pienso que puedes, en oración, expresar tu queja contra el enemigo y traerlo ante el concilio y ante el Señor. Simplemente háganlo, solo empiecen a citar todas sus quejas". 
 
Se invitaron a los individuos a compartir cualquier cosa que oyeron o vieron del Señor y se levantaron numerosas quejas o problemas personales, así como preocupaciones sobre nuestro estado, nuestra nación e Israel. Algunas personas compartieron Escrituras que el Señor les había dado. Otros oraron, clamando a Dios por justicia y rogando por un juicio contra el enemigo.
 
Hubo una discusión con respecto a la necesidad de perdón y cuando la congregación entró en un tiempo de perdonar a otros, una mujer dijo, "quise compartir con usted que cuando estaba hablando sobre el perdón, ese demonio convocado a este lugar se estaba retorciendo de dolor. Así que, continúe perdonando y haciendo que le duela un poco más". 
 
Otra mujer nos dijo, "además de los seres espirituales, los ancianos están tomando nota de todo. Es muy importante. El humor en el reino celestial es sumamente serio, como si estuvieran en una Corte. Todo está quieto, los ángeles están serios y no se mueven, no hacen nada, todo es muy solemne y serio".  
 
Finalmente, una oración, "Señor Jesús, te pido ahora que consideres nuestros casos y los sometas a juicio...Señor, háblale a alguien en el concilio (presente en la sala) sobre el juicio que se está desarrollando". Y uno del concilio contestó, "solo puedo decirte lo que veo. No tengo palabras. Simplemente el enemigo está completamente rodeado por los ángeles. Son ángeles guerreros con sus espadas desenvainadas, el enemigo está acorralado y rodeado. Y los ángeles están esperando que el Señor pronuncie la palabra".  
 
Entonces el Señor emitió un decreto que decía: "Se han ido". Y se produjo una liberación sobre toda la congregación. Informé, "el Señor está quitando al enemigo. Ha dicho, "se ha ido". ¿Donde se fue? La guerra simplemente implica arrastrarlo hacia la basura".
  Alguien compartió, "la oscuridad se está disipando. Es como algo que los agarra y aspira fuera de la sala. Es un acto de violencia". 
 
La sesión judicial acabó cuando nos reunimos en adoración y el poder de Dios nos cubrió. Habíamos entrado en Su presencia para negociar con Dios en presencia de nuestros enemigos y nuestro Dios fue fiel para liberarnos... fue fiel a Sus promesas.  
 
Usted también puede atraer al Señor. Eleve su queja ante Él. Es tiempo de emprender la guerra contra el enemigo.
 
"Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?" (Génesis 18:25).

Paul Cox


La Fuente de David - Ministerio Kerigma
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